Cómo cobrar más rápido como contratista
La obra está terminada. El cliente está contento. Y el dinero llega tres semanas después, tras dos mensajes que no querías mandar. La mayor parte de esa demora está del lado del contratista, y la mayor parte se arregla con hábitos, no con programas.
1. Factura el día que terminas
El cambio más grande de todos. Una factura mandada desde la camioneta, con el cliente parado en la cocina terminada, se paga. La misma factura mandada el domingo en la noche desde la mesa compite con la hipoteca y el pago del carro. Hazla en el teléfono antes de arrancar.
2. Acepta tarjeta
Un cliente que puede tocar un enlace y pagar con tarjeta, Apple Pay o Google Pay, paga ahora. Un cliente que tiene que buscar la chequera paga el viernes, tal vez. La comisión de la tarjeta anda por el 3 por ciento. Cobrar tres semanas antes una factura de $6,000 vale más que $180 para casi cualquier contratista, y la comisión se puede meter en el precio.
3. Ponle fecha límite
"Pago al recibir" para trabajos chicos. "Pago en 7 días" para los grandes. Una factura sin fecha es una sugerencia. Una factura con fecha es un cobro. Los 30 días son para empresas con departamento de cuentas por pagar; el dueño de una casa no necesita un mes.
4. Cobra el anticipo y los avances por adelantado
La factura final es fácil de pagar cuando es el 20 por ciento de la obra, y difícil cuando es el 100. Cobra un anticipo al firmar y un pago en cada etapa, para que el saldo al final sea chico. La guía sobre anticipos dice qué es normal y qué estados lo limitan.
5. Haz una factura que no se pueda cuestionar
Partidas que coinciden con el presupuesto firmado, cada cambio aprobado en su propia línea, el anticipo marcado como pagado, el saldo en negritas. Una factura que el cliente entiende en diez segundos se paga en diez segundos. Una que levanta una duda se queda ahí hasta que le da tiempo de preguntar.
Las fotos del trabajo terminado en la factura acaban con casi todas las preguntas de "¿de verdad ya quedó?" antes de que las hagan.
6. Da seguimiento con un calendario, no con el humor
Un recordatorio al día siguiente de la fecha límite, amable, con el enlace de pago otra vez. Otro a la semana. Una llamada a las dos semanas. Escrito como regla, no es incómodo, es tu proceso, y el cliente respeta un proceso. Esperar hasta estar molesto hace el mensaje peor y más tarde.
Para el trabajo que se repite
Contratos de mantenimiento, jardinería, limpieza, un plan de servicio de aire acondicionado: registra la tarjeta del cliente una vez y cóbrala con un calendario. Sin factura que mandar, sin recordatorio que escribir, y si la tarjeta falla se reintenta y te avisa sin que hagas nada.
Preguntas comunes
¿Debo cobrar recargo por pago tardío?
Puedes, si está en el presupuesto y en la factura antes de empezar el trabajo. Algo como 1.5 por ciento al mes es común. En la práctica el recargo importa menos que el hecho de que esté escrito: el cliente paga a tiempo para evitarlo mucho más seguido de lo que lo paga.
¿Puedo agregar la comisión de la tarjeta a la factura?
Las reglas cambian por estado y por red de tarjetas, y algunos estados restringen los recargos. Lo limpio es poner el precio de la obra de modo que cubra la comisión y darle al cliente la opción de tarjeta, transferencia o cheque.
¿Y el cliente que de plano no paga?
Un requerimiento por escrito con fecha límite, luego un gravamen de mecánico donde tu estado lo permita, luego la corte de reclamos menores. Todo sale mejor con un presupuesto firmado, una factura clara y un registro de los recordatorios que mandaste.